Seguridad o Libertad ¿Incompatibles?

Seguridad o Libertad ¿Incompatibles?

En estos días donde la barbarie de Charie Hebdo vuelve a resucitar el debate entre seguridad y libertad, tengo la fortuna de contar con la consagrada mirada de Víctor Almonacid Lamelas.

¿Crees que debemos aceptar un recorte -cada vez más notorio e imparable- del marco de derechos y libertades  como el único modo para poder garantizar nuestra seguridad?

Para responder a eso era imprescindible esta entrevista. El curriculum de Víctor Almonacid Lamelas es sin duda apabullante.

Es Secretario General  Ayuntamiento de Alzira; Máster en Nuevas Tecnologías en la Administración Pública por la Universidad de Valencia; miembro de la comisión de modernización de la FEMP, vocal de UDITE, y miembro de la RECI.

Responsable de Formación y Nuevas Tecnologías en COSITAL, Presidente del Observatorio de Administración electrónica COSITAL Network, Jurista docente, ponente,  y autor de varios libros y publicaciones.

Tenerlo aquí es sin duda un privilegio.

MB: En un post de tu blog  que titulado “La LOPD y mentes criminales” tu analizas  el conflicto entre la intimidad y sus límites derivados de  la necesidad de adoptar nuevas medidas de control policial -físico y en la Red  ¿Dónde crees que debe establecerse este límite?

VA: En realidad no importa mucho porque los límites siempre van a ser irreales, insuficientes y puede que hasta contraproducentes.

Está claro que el sistema tiene que intentar defenderse preventivamente contra la delincuencia y la ciberdelincuencia, y esto justificaría una cierta intromisión en la intimidad de las personas. Pero resulta contradictorio que luego «los buenos», es decir, el Estado y los propios ciudadanos, son los primeros que invaden o renuncian a la intimidad.

Estos ciudadanos, desde el punto de vista de la psicología social, necesitan más de la seguridad que de la protección de datos. Mucha gente piensa: «a mí que me controlen todo lo que quieran, yo no tengo nada que ocultar». Sin embargo en ninguna declaración de derechos humanos se dice que la libertad sea menos importante que la seguridad.

Ante el terrorismo nos sentimos débiles y renunciamos a lo que sea para que el sistema nos proteja… Al menos los Estados lo perciben así y por eso responden con mayor seguridad, o mejor dicho: con apariencia de mayor seguridad.

MB: En ese artículo hablas también de  la falta de una cultura ciudadana sobre la protección de sus datos, ¿a qué atribuyes esta falta de conciencia?

VA: Pues a lo mismo de siempre: la falta de cultura general. Cuando vemos un juguete nuevo enseguida nos ponemos a jugar, pero no nos leemos las instrucciones. Las RRSS, y en general la Red, están llenas de fantásticas posibilidades (sociales, comerciales, profesionales, de ocio…) y también de peligros.

Nos gusta el fútbol pero no sabemos que no se puede tocar el balón con la mano, porque eso ya no es tan divertido. Pero luego un jugador puede acabar expulsado. Nos gusta lo bueno de las cosas. En cuanto a esos peligros, son tantos y de tal magnitud que si conociera un 10% de los mismos la gente ya actuaría con más prudencia.

Yo me conformo con que la gente sepa que otros pueden causarnos mucho daño si disponen de datos e información íntima de nuestra persona. No los pongamos a su alcance.

MB :Señalas también en otra entrevista, la importancia de salvaguardar nuestra imagen reputacional en internet ¿qué recomiendas?

VA:En estas cosas siempre hay dos niveles de actuación: el profesional y el del sentido común. Respecto del primero, solo decir que existe gente muy preparada que se dedica no solo a proteger sino también a mejorar la imagen reputacional de las personas en la Red.

Respecto al modus actuandi digamos ordinario de un usuario normal de la Red, lo dicho: sentido común… E inteligencia, y tranquilidad, y moderación.

Las RRSS son un cauce para la libertad de expresión y de información como nunca antes se había conocido, pero a veces más nos valdría «mordernos la lengua» -siendo literal, «mordernos el dedo»- y abstenernos de publicar un contenido que, por contener información nuestra personal o una opinión excesivamente fanática u hostil, nos puede perjudicar.

Alguien dirá: «yo tengo libertad de expresión y tengo derecho a publicar lo que quiera». Es verdad, pero una empresa también tiene el derecho de no contratar a una persona que ha tuiteado un sábado a las 5 A.M.: «qué cogorza, qué risaaaa!!». Si te lo estás pasando tan bien, ¿para qué lo publicas?

En cuanto a esos peligros, son tantos y de tal magnitud que si conociera un 10% de los mismos la gente ya actuaría con más prudencia

Víctor Almonacid Lamelas

MB: Vivimos en la era digital donde como afirmas, el riesgo se ha multiplicado a un ritmo muy distinto del compromiso empresarial con la seguridad de la información ¿Cómo interpretas este desfase?

VA: Pues es un desfase más, entre otros, en el que el avance de la sociedad de la información va más mucho más deprisa que otros procesos evolutivos, como el legislativo, el administrativo, o el empresarial.

El nuevo Reglamento europeo de protección de datos habla de incorporar la privacidad en el diseño. Esto significa que las organizaciones y los programas informáticos tengan en cuenta la seguridad desde el primer momento, incluyéndola en su propio diseño o estructura -hablamos de normas, de organización, de funcionamiento, de aplicaciones, de sistemas informáticos.

 Es un enfoque totalmente preventivo. La seguridad total es una utopía, pero la única manera de acercarse a un alto grado de protección es por anticipación. El sistema debe tener resiliencia, y ser lo menos vulnerable posible.

MB: Has creado una palabra:  “eficracia” que define básicamente la necesidad de coordinar perfiles técnicos y políticos y combinarlos en la toma de decisiones inteligentes. ¿Crees que esta palabra puede trasladarse al mundo empresarial?

VA: Claro. Sustituya «político» por «empresario»; «Presidente del Gobierno» por «Presidente de la empresa»; «Ministro» por «Director General»… En toda organización hay distintos perfiles humanos, los cuales no solo tienen que convivir con desgana y resignación, sino que tienen que actuar de la manera más inteligente posible.

En una empresa privada, al igual que en la administración, se busca la eficiencia, y esta se consigue «remando todos a una».

Lo importante es que cada uno asuma su rol. Hay perfiles profesionales muy preparados que tienen la autoridad técnica, legal e incluso moral para decir cómo se hacen las cosas.

Esta preparación es la que les da muchas posibilidades de acertar en sus informes, planes, documentos de trabajo o simples sugerencias verbales. Pero no defiendo la tecnocracia pura porque hay una línea de mando basada en la propiedad de los medios en el caso del mundo empresarial y en la legitimidad democrática en el caso de la administración.

La última decisión le corresponde al que manda, pero si se equivoca por no hacerle caso al técnico le puede costar dinero al empresario, y el cargo al político.

Abogo por un sistema lleno de contrapesos y en el que todos se respeten y se lleven bien.

Te recomiendo pasearte por la Web de Víctor Almonacid Lamelas, Nosoloaytos, hay contenido que merece ser leído.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram

Suscríbete hoy

Convierte tu web en un

espacio confiable, seguro y 100% legal

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

He leído y acepto la política de privacidad. *

marinabrocca.com te informa que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Marina Brocca como responsable de esta web.

Finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales: responder a los comentarios enviados a través de la web.

Legitimación: Consentimiento del interesado.

Destinatarios: Hosting: Bitlabs Ingeniería de Software, S.L. Debes saber que mi hosting es 100% español y 100% seguro.

Derechos: Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en hola@marinabrocca.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.

El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no pueda atender tu solicitud.

Información adicional: Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en mi página web: marinabrocca.com, así como consultar mi política de privacidad.